Resfriado común: Es un estado catarral que puede estar causado por un virus, de los que existen unos doscientos tipos diferentes. Por lo general, afecta las vías respiratorias altas (nariz, garganta, tráquea, laringe, senos paranasales y trompas de Eustaquio -en el oído-), pero puede dar lugar a complicaciones broncopulmonares y preparar el camino a otras infecciones bacterianas más graves.
Rinitis alérgica: Es un proceso inflamatorio de la mucosa nasal desencadenado por la exposición a un agente alergénico, lo cual provoca una reacción exagerada del sistema inmunológico del paciente. La sintomatología clásica de la enfermedad es la congestión u obstrucción nasal, aumento de la producción de secreción nasal, estornudos repetitivos, respiración por la boca y prurito en garganta, ojos o nariz. Aunque no es considerada una enfermedad grave, afecta la calidad de vida del paciente.
Hay estudios que comprueban que alrededor del 20 por ciento de los pacientes que tienen rinitis alérgica pueden desarrollar asma y el 80 por ciento de los pacientes que sufren de asma tienen rinitis alérgica.
La rinitis alérgica y las enfermedades asociadas pueden generar altos costos, además de incapacitar a quien la padece para el desarrollo de actividades cotidianas, dando como resultado un deterioro en la calidad de vida.
Tos: Es esencialmente un mecanismo fisiológico reflejo protector que limpia las vías aéreas de irritantes o partículas que las obstruyen mediante una expiración explosiva.